La Constitución Española y el acceso a las autonomías: “café para todos”

La expresión “café para todos” la acuñó el ministro de UCD, Manuel Clavero, queriendo significar como el proceso autonómico se iba a desarrollar a dos velocidades y habría territorios “de primera y de segunda”

 

«La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas».

 
Si estás en pleno proceso de preparación de oposiciones seguro que has identificado este texto a la primera. Corresponde al artículo 2 de la Constitución Española de 1978 y en él ya se intuía un futuro mapa de organización territorial del estado, para dar respuesta y satisfacer las aspiraciones individuales de los nacionalistas que se extendieron durante la dictadura.

Lo que quizás no conozcas es la historia que desembocó en la “división” territorial de España en las Comunidades Autónomas tal y como las conocemos hoy en día. No sé a ti, pero a nosotr@s cuando nos contaban las cosas con pequeñas historias, sin duda, al final acabábamos reteniéndolas en la memoria y ese es el objetivo de hoy, que leas esta historia y eso te ayude a entender mejor el proceso autonómico que, sin duda, te será de mucha ayuda en tu oposición.

Catalanes y vascos habían dado ya sus primeros pasos hacia la autonomía con la II República, amparados en la Constitución de 1931. Cataluña fue la primera en aprobar su Estatuto de autonomía en 1932 y, posteriormente, en 1936 sería el País Vasco quien haría lo propio. Sin embargo, con el estallido de la guerra civil y el posterior período de dictadura, todo esto quedó paralizado hasta el año 1977. Hay que significar que en ese período fue Galicia quien aprobó por referéndum su Estatuto: lo hizo en 1936 desde el exilio.

Finalizada la dictadura, ya en 1978, los denominados “Padres de la Constitución” no pudieron permanecer ajenos a las distintas sensibilidades y reivindicaciones nacionalistas y no solo incluyeron el texto que has leído al comienzo de esta historia en el artículo 2, sino que dedicaron un Capítulo entero (-De las Comunidades Autónomas-) y hasta un total  de 16 artículos (del 143 al 158) dentro del TÍTULO VIII –  De la organización territorial del Estado a definir la organización territorial del Estado. Además, implícitamente, reconoce la existencia de unas comunidades ‘históricas’ y concede un estatus especial al País Vasco y Navarra al amparar y respetar «los derechos históricos de los territorios forales».

Los primeros pasos se habían dado ya antes de la Constitución, con la concesión de las llamadas ‘preautonomías’. La preautonomía es un concepto elaborado por la doctrina española para referirse al sistema puente al que se acogieron la mayoría de las regiones con proyectos autonomistas durante la Transición, a la espera de que la aprobación de la Constitución de 1978 les permitiesen iniciar los trámites para convertirse en comunidad autónoma, de hecho, Cantabria, Madrid y La Rioja fueron las tres únicas que no gozaron de este régimen.

Cataluña fue la primera en despegar, seguida del País Vasco. Desde el principio quedó claro que el ritmo de los diferentes territorios para constituirse como autonomía, en base a lo especificado en la Constitución, no iba a ser el mismo para todos. De ahí que se hiciera muy popular la expresión “café para todos” que pronunció el, por entonces ministro de UCD, Manuel Clavero, queriendo significar como este proceso se iba a desarrollar a dos velocidades y habría territorios “de primera y de segunda”. Como sería la cosa, que este mismo Ministro llegó a dimitir porque, en un principio, a Andalucía se le negaba a constituirse en Comunidad Autónoma a la misma velocidad que a los denominados territorios históricos.

Cataluña, País Vasco y Galicia optaron por la denominada ‘vía rápida’ y se acogieron al artículo 151 de la Constitución, que permitía alcanzar la autonomía y a la vez asumir todas las competencias posibles desde el inicio, sin tener que esperar los cinco años necesarios para este proceso que indicaba el artículo 143 (acceso por ‘vía lenta’). Finalmente,  Andalucía, debido a su insistencia, pudo acogerse también a esta vía rápida después del referéndum de 1980.

En los pactos autonómicos de 1981, se estableció que el resto de Comunidades Autónomas tuvieran que conformarse con el acceso por vía lenta establecido en el artículo 143 de la Constitución con un nivel competencial inferior en un periodo inicial de cinco años y una transferencia sucesiva de competencias en los años siguientes.

El mapa actual de las 17 autonomías se perfiló entre los años 1979 y 1983:

  • El 18 de diciembre de 1979, el Congreso aprueba los estatutos de País Vasco y Cataluña; en 1981, los de Galicia, Andalucía, Asturias y Cantabria;
  • En 1982, los de La Rioja, Murcia, Valencia, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias y la ley de Amejoramiento del Fuero de Navarra;
  • Finalmente, en 1983, los de Extremadura, Baleares, Madrid y Castilla y León.
  • Los estatutos de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se aprobarían en 1995.

 

26 noviembre, 2015

0 responses on "La Constitución Española y el acceso a las autonomías: "café para todos""

    Deja un mensaje

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Copyright © 2017. Creado por opositaonline.com. Todos los derechos reservados